Como todos saben, Charlie Sheen era el actor mejor pagado de la televisión por su papel en Two And a Half Men hasta que en marzo sus problemas con las drogas, el alcohol y su lengua larga (criticó al productor de la serie, Chuck Lorre) alcanzaron un límite inadmisible. Los problemas de Sheen seguían mientras que desde la serie, se anunciaba que Ashton Kutcher sería el encargado de sustituirlo. Pero, ¿cómo hacerlo desaparecer de un plumazo? A los productores no se les ocurrió mejor idea que esta: Charlie morirá (en la serie, porque en la vida real, a pesar de todos sus “intentos”, sigue vivo) al resbalarse y caer en las vías del metro en París.
En el primer capítulo de la próxima temporada, a emitirse el 19 de este mes en Estados Unidos, se podrá ver el funeral al que asistirán su familia y las mujeres con las que estuvo, además de Walden Schmidt (Ashton Kutcher), un millonario con el corazón roto que tratará de comprar la casa de Charlie. “Veré mi entierro ficticio y la tristeza de mis amantes ficticias en el cine real de mi casa con mis amigas reales”, fueron las magistrales palabras de Charlie Sheen, que prepara la fiesta de su propio funeral.
















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